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Ancla o globo emocional, ¿cuál quieres ser?.

Cada uno hace lo que puede con sus emociones.

En el día a día, nos cruzamos con personas que se relacionan con el mundo de una manera muy diferente  a cómo lo haríamos cada uno de nosotros. Lo que se nos olvida, a la hora de emitir esos juicios, es que cada una de esas personas tiene un histórico de vida muy diferente,  marcada  por distintos conflictos básicos, que han hecho de sus vivencias una estrategia de supervivencia.

Ante problemas iguales, cada uno hace lo que puede, y reacciona de una forma más o menos sana. Sabemos, que todas las emociones básicas, cumplen una función  de ajuste y equilibrio personal, incluso aquellas emociones que  aparentemente se clasifican como “desagradables” como son el miedo, la rabia o el asco.

A veces no entendemos los motivos por los que una persona  se comporta de un modo muy diferente al que esperábamos, es por esa diversidad  de universos emocionales  que  ante un mismo conflicto, algunos pueden hacer un globo para saltar y superarlo y otros un ancla, para  hundirse  en lo más profundo del problema.

¿De qué depende hacer un globo o un ancla?.

Pues básicamente depende de todo, de cada experiencia de vida desde que somos pequeños; de nuestros contextos más o menos cercanos (micro, meso y macro-contexto); de  nuestras estrategias de resolución de problemas  y capacidad de afrontamiento; de  cada uno de los parámetros que nos constituyen como persona. Por eso, cuando alguien intenta ayudar a otro que ha convertido su problema en ancla, la impotencia se vuelve muchas veces enorme por la imposibilidad de entender, desde una estructura de globo, cómo la persona no puede hacer algo aparentemente tan sencillo para resolverlo.

Una de las bases para sentirse bien, es conocer nuestro universo emocional, saber cómo sentimos en cada uno de los momentos de nuestra vida, para así, poder  cambiar la emoción.  Todo lo que pensamos y hacemos está condicionado por una emoción subyacente  que dirige una  bioquímica concreta y que a su vez dará lugar a una plataforma de acción más o menos saludable.

Es fundamental la figura del psicólogo, para poder entender cuál es la estructura  básica  y poder desde ahí, transformar  la base de ancla, en  la superficialidad de globo.

Recuerda que asesorarte con un especialista es siempre la decisión correcta. Llama e infórmate 616433602Lcda. Ana Carcedo Bao.

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